NOTA DEL AUTOR

NOTA

En ningún caso nos responsabilizamos de las decisiones que pueda tomar cualquier lector, aunque se haya inspirado en los contenidos de este blog. Las decisiones que tomen los lectores serán enteramente suyas, así como los perjuicios y beneficios que se desprendan de sus actuaciones.




martes, 7 de octubre de 2014

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS? (4ª entrega)

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS?
(4ª entrega)


10-Invertir en renta variable en ETFs indexados.
Los ETFs son fondos de inversión cotizados en bolsa, referenciados o relacionados con determinados sectores de negocio, países, áreas geográficas, índices bursátiles etc.
Los ETFs resultan muy interesantes para los pequeños inversores, por la posibilidad de invertir pequeñas cantidades en fondos que por su naturaleza presentan una buena diversificación, por lo general estos fondos invierten en acciones de renta variable y distribuyen la inversión entre diversas empresas en base a los criterios de gestión del propio fondo, de tal forma que el pequeño inversor, por el solo hecho de adquirir participaciones de uno de estos fondos tendrá su dinero invertido en valores de cierta calidad y de forma diversificada, y vigilado por una serie de gestores que se preocupan por conseguir los mejores resultados para el fondo.
Por otra parte los ETFs tienen la ventaja de que se pueden comprar y vender como si se tratase de acciones de una empresa, con lo que muestran en general un alto grado de liquidez que no se da en otras formas de ahorro e inversión.
Resultan particularmente interesantes los ETFs referenciados a índices bursátiles de determinados países, continentes, áreas geográficas etc. Al estar referenciados a determinados índices, como pueden ser el Ibex35, Latibex, Dow Jones etc, una vez compradas las participaciones de ETFs relacionados con dichos índices, el seguimiento de su evolución resulta muy fácil por ser prácticamente la misma que presenta el índice, la evolución de las cantidades invertidas se producirá básicamente en los mismos porcentajes que los índices de referencia.
Así para un pequeño inversor que quiera colocar su dinero en bolsa de una forma altamente diversificada y sin que le suponga un gran trabajo de seguimiento y selección de valores, la inversión en ETFs que repliquen los índices bursátiles presenta un gran atractivo.


11-Participar en un negocio con familiares o amigos.
Es tal vez una las opciones más arriesgadas para nuestros ahorros, y de las que mayores disgustos nos pueden reportar a parte de la perdida del dinero pacientemente ahorrado.

Tradicionalmente los pequeños ahorradores han invertido en negocios familiares condicionados por la confianza de familiares próximos, o por su incapacidad para negarse a aportar su dinero a empresas o proyectos liderados por familiares directos o personas muy allegadas por razones de amistad.

Algunos de estos proyectos funcionan bien, pero la mayor parte de las veces acaban en fracaso y se pierde el dinero invertido y la buena amistad o relación familiar que pudiera existir antes de la inversión.

Por lo general es más rentable, desde el punto de vista económico y emocional, ofrecer una pequeña cantidad a fondo perdido a un amigo o familiar que invertir nuestros ahorros en sus proyectos.

Aunque siempre habrá excepciones, en el caso de invertir en este tipo de empresas, hay que hacer un esfuerzo para dejar las emociones a un lado y no dejarse llevar por la familia o las amistades si el proyecto no está claramente avalado por estudios serios y fiables.

En la próxima entrega:

12-Comprar inmuebles.

viernes, 3 de octubre de 2014

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS? (3ª entrega)

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS?
(3ª entrega)

7-Invertir en fondos de inversión de renta variable.
Básicamente es lo mismo que el punto anterior, pero mucho más relajado para el inversor que deposita su dinero en el fondo elegido. Son los gestores del fondo quienes velan por el buen funcionamiento del mismo, comprando y vendiendo acciones cuando lo consideren oportuno para el buen funcionamiento del fondo.

Por lo general obtienen mejores resultados que las carteras individuales gestionadas por los propios inversores. Presentan en principio los mismos riesgos que la opción anterior, pero algo más atenuados por la mayor diversificación de las inversiones, por los conocimientos de los gestores y por su mayor grado de diversificación, vigilancia y movilidad.


8-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta variable.
Básicamente son como los anteriores, pero no se pueden retirar hasta que cumplamos la edad de jubilación, solo se recuperan de forma excepcional por enfermedad grave o muerte del titular.

Tienen la ventaja de que se deducen de la declaración de la renta, y nos pueden devolver cantidades considerables que nos hayan retenido por IRPF.
De todas formas cuando nos jubilemos y rescatemos el fondo, entero o por plazos, tendremos que contribuir por ellos como si se tratase de ingresos actuales.

No están protegidos por el fondo de garantía de depósitos. No se pueden rescatar antes de la jubilación pero si podemos cambiar de un fondo de pensiones  a otro, incluso podemos pasarlo a un fondo de pensiones de renta fija u otras modalidades que existen en el mercado.



9-Invertir en un pequeño negocio individual.
Es un tipo de inversión que requiere un gran esfuerzo personal, físico y mental, y también un esfuerzo económico considerable.

Antes de lanzarse a montar una empresa propia aunque sea minúscula hay que valorar muy bien nuestras posibilidades.

A menudo las personas ve ven perdidas en berenjenales que les vienen grandes y de los que es difícil salir sin consecuencias negativas para su economía.
Si decides montar un negocio aunque sea pequeño, estudia bien la situación, busca asesoramiento de personas o entidades que conozcan el mundo de los negocios, te puedan encauzar bien y te ayuden a reconocer las posibilidades y los problemas con los que te vas a encontrar.

No te precipites, piénsalo muy bien y no des ningún paso hasta que lo tengas todo bien pensado y programado con una evaluación realista de costes y posibles beneficios.

Por pensar no nos harán pagar nada, pero una vez montado un negocio si no funciona y lo hemos pagado con nuestros ahorros podemos quedarnos sin dinero y entrampados.

Si te decides por un sector o actividad que conoces a fondo será más fácil empezar y tendrás una mayor probabilidad de éxito, pero seguro no hay nada en la vida, el simple hecho de vivir lleva incorporado el riesgo.

Montar un negocio propio siempre es una opción pero se necesita cabeza, dinero y mucho trabajo.


En la próxima entrega:
10-Invertir en renta variable en ETFs indexados.

11-Participar en un negocio con familiares o amigos.

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS? (2ª entrega)

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS?
(2ª entrega)


4-Invertir en fondos de inversión de renta fija.
Aunque se trate de renta fija no están libres de riesgo, con las bajadas de la prima de riesgo su rentabilidad es más bien baja.

Para acceder a ellos hemos de suscribir participaciones en uno o varios fondos de estas características. No están cubiertos por los fondos de garantía de depósitos.

Para recuperar el capital hemos de retirar las participaciones y en el momento de hacerlo pueden presentar ganancias o pérdidas respecto al precio que pagamos por ellas inicialmente. No fluctúan tanto como la renta variable pero no están exentos de riesgo.


5-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta fija.
Básicamente son como los anteriores, pero no se pueden retirar hasta que cumplamos la edad de jubilación, solo se recuperan excepcionalmente, antes de la jubilación, en caso de enfermedad grave o muerte del titular.

Tienen la ventaja de que se deducen de la declaración de la renta, y nos pueden devolver cantidades considerables que nos hayan retenido por IRPF.

De todas formas cuando nos jubilemos y rescatemos el fondo, entero o por plazos, tendremos que contribuir por ellos como si se tratase de ingresos actuales. No están protegidos por el fondo de garantía de depósitos. No se pueden rescatar antes de la jubilación pero si podemos cambiar de un fondo de pensiones a otro, incluso podemos pasarlo a un fondo de pensiones de renta variable u otras modalidades que existen en el mercado.


6-Invertir en renta variable, directamente en acciones de bolsa.
En la situación actual, con el Ibex 35 aún lejos de sus máximos históricos y con la rentabilidad de los depósitos y renta fija en cotas bajas, aún resulta atractivo invertir en renta variable de la bolsa española. Pero ojo, hay que escoger bien las acciones a comprar, acciones de calidad a precios bajos, que tengan una buena relación precio beneficio (PER), que repartan dividendos todos los años, que no presenten un endeudamiento excesivo y con un precio actual alejado de sus máximos históricos.

Comprar directamente acciones de bolsa no es difícil, pero resulta algo trabajoso y presenta riesgos notables debido a las continuas fluctuaciones que experimenta la bolsa, por lo que antes de iniciarse en esta forma de inversión conviene documentarse bien durante algún tiempo para saber el terreno que pisamos y poder evaluar el riesgo y las oportunidades a las que nos enfrentamos.

Este tipo de inversión, a largo plazo es de los más rentables, pero nadie nos puede garantizar el nivel de pérdidas o ganancias que vamos a tener en un momento dado.


En la próxima entrega:
7-Invertir en fondos de inversión de renta variable.
8-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta variable.
9-Invertir en un pequeño negocio individual.

miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS? (1ª entrega)

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS?
(1ª entrega)

En los bancos por un depósito a un año solo dan alrededor de un  1%.
Por una cuenta remunerada no ofrecen casi nada.
Por una libreta o cuenta corriente nada.
El IPC de los últimos 12 meses se sitúa en -0.50 hasta finales de agosto. Han caído los precios un 0,50% en el último año.
El Ibex 35 se mueve entre los 10.700 y los 11.000 puntos.
El rendimiento medio por dividendos del Ibex 35 se sitúa alrededor del 4%.
Los salarios se mantienen bajos.

Ante esta situación tenemos distintas alternativas que iremos mostrando en  varias entregas.


Alternativas:

1-Dejar nuestros ahorros en una cuenta corriente con una rentabilidad nula.
Con esta opción ni ganamos ni perdemos, no tiene riesgos pero tampoco ninguna ventaja en réditos.

Nos permite tener nuestro dinero disponible en cualquier momento y realizar diversas gestiones a través de la entidad bancaria. Cuentan con la protección del fondo de garantía de depósitos.


2-Abrir una cuenta remunerada con una rentabilidad casi nula.
En  estos momentos puede que resulte difícil encontrar este tipo de producto en alguna entidad bancaria, pero si tienes alguna abierta desde hace años, normalmente te la mantendrán pero con un rentabilidad muy reducida por debajo del 0,5%.

En este tipo de cuenta no permiten domiciliaciones u otro tipo de operaciones. Básicamente son para depositar y retirar dinero cuando quieras. Suelen pagar el rédito mensualmente, en base al saldo medio. También están cubiertas por el fondo de garantía de depósitos.


3-Contratar un deposito a un año con una rentabilidad alrededor del 1%.
Por este tipo de productos las entidades bancarias están ofreciendo réditos de alrededor del 1%, algunos algo más y otros mucho menos. En la última entidad consultada ofrecían el 0,5%. Hay que mantener el dinero durante el periodo establecido en contrato, normalmente 1 año o 13 meses. En caso de querer rescindir el contrato antes de la fecha establecida aplican una pequeña penalización. Cuentan con la protección del fondo de garantía de depósitos.
En principio parece una rentabilidad ridícula, pero si tenemos en cuenta que el IPC del último año ha sido negativo, se sitúa en un -0,5%, en estas condiciones nuestro capital se revalorizaría un 1,5% respecto al índice de precios al consumo (IPC).

En la próxima entrega:
4-Invertir en fondos de inversión de renta fija.
5-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta fija.

6-Invertir en renta variable, directamente en acciones de bolsa.