NOTA DEL AUTOR

NOTA

En ningún caso nos responsabilizamos de las decisiones que pueda tomar cualquier lector, aunque se haya inspirado en los contenidos de este blog. Las decisiones que tomen los lectores serán enteramente suyas, así como los perjuicios y beneficios que se desprendan de sus actuaciones.




martes, 10 de enero de 2012

LA BOLSA PRESENTA UN PATRON DE COMPORTAMIENTO

LA BOLSA PRESENTA UN PATRÓN DE COMPORTAMIENTO
Paginas 133 a 137 de El pequeño inversor.
http://www.obrapropia.com/obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR

La bolsa presenta un patrón de comportamiento, no evoluciona de manera caprichosa como algunos creen. Las fluctuaciones de la bolsa tienen su porqué y su comportamiento, en lo esencial, se repite de forma periódica.


Los analistas, los inversores, los profesionales y los aficionados a la bolsa tratan continuamente de adivinar el comportamiento futuro de la bolsa, el comportamiento a corto plazo principalmente. El hecho de querer adivinar lo que puede hacer la bolsa y cada uno de sus valores mañana mismo, obedece a la ansiedad de los humanos por hacernos ricos, por conseguir grandes beneficios en poco tiempo, pero a menudo las adivinaciones no se cumplen y las ansiadas ganancias se convierten en pérdidas difíciles de reparar.


La bolsa presenta un patrón de comportamiento que no se puede definir en el hoy para mañana, pero si en el largo plazo, en el plazo de un ciclo económico.


El patrón de comportamiento de la bolsa es fiel y relativamente constante y tiene mucho que ver con las emociones de los inversores. Son los inversores, la sociedad, las personas quienes presentan fluctuaciones anímicas. Son las personas con sus ilusiones, sus caprichos, sus dudas, sus convicciones, sus euforias, sus miedos, sus aciertos y sus errores quienes hacen fluctuar la bolsa. La bolsa no es más que un reflejo fiel de las masas inversoras, una síntesis del estado emocional, anímico y económico de la sociedad.


La bolsa nunca se comporta de forma caprichosa, los resultados de la bolsa son la consecuencia de millones de voluntades, sueños, resultados económicos, estados anímicos, miedos, frustraciones, euforias, pánicos… que suman y restan miles y millones de veces hasta mostrar una realidad objetiva y racional dentro de un mundo subjetivo que se mueve por impulsos emocionales.


Nadie sabe lo que puede durar un ciclo económico, alrededor de 5 años dirán algunos, pero nadie puede predecir si serán más o menos. Pero podemos convenir que los ciclos económicos se suceden unos a otros de forma continua, que presentan un principio y un final, que tienen una duración de unos años, que la evolución de la bolsa presenta una serie de variaciones que se materializan en bajadas y subidas de precios y que todo el ciclo económico se encuentra envuelto y fuertemente condicionado por las emociones de la sociedad en general y de los inversores en particular.


En los primeros capítulos de este trabajo hablamos de las emociones que dan forma al ciclo económico y condicionan su evolución y resultados, por lo que no vamos a repetirlo.


En este apartado nos vamos a centrar en definir lo que hemos llamado el patrón de comportamiento de la bolsa.


Por definición consideraremos que la bolsa inicia su camino en un punto del ciclo económico en el que predomina la sensación de euforia en la sociedad general y en los inversores en particular. Desde este punto álgido en el que la bolsa ha tocado y sobrepasado máximos históricos, la bolsa inicia el declive y empieza a bajar de forma imperceptible al principio y de manera más evidente a medida que avanza el tiempo. En este punto de máximos, la euforia domina los mercados, los inversores se sienten confiados y la sociedad está pletórica. Lo importante no es percibir los primeros síntomas de decaimiento, lo verdaderamente importante es ser consciente de que estamos en el punto más alto o muy próximo a él, saber que está próximo el inicio del declive aunque no se perciba ninguna señal. De esta forma nos anticiparemos a las bajadas y venderemos nuestras acciones a buen precio.


Los primeros valores que empiezan a perder precio en la bolsa son los que podríamos considerar de baja calidad, y por baja calidad nos referimos a aquellas empresas que presentan perdidas, no reparten beneficios y están muy endeudadas. Observaremos que este tipo de valores se alejan de sus máximos con una cierta rapidez, mucho más deprisa que los valores que consideraríamos de calidad, con ganancias, dividendos y pocas deudas. A menudo vemos que los valores de baja calidad se sitúan con unos precios muy por debajo de sus máximos anteriores y muy próximos a mínimos o por debajo de mínimos. Esto podría hacernos pensar que presentan unos precios muy baratos y podemos tener la tentación de comprarlos, sobre todo si el mercado en su conjunto sigue pletórico y todavía no se perciben signos de declive de forma generalizada, pero este tipo de valores no son de fiar, y la prueba de ello es que si consultamos su DIV y PER, observaremos que su valor es “0” (cero) y “n.d.” (no disponible), lo que nos indica que no presentan ganancias ni reparten beneficios, o que su situación es tan incierta que nadie se aventura a hacer cálculos.


Posteriormente empiezan a bajar con cierta timidez los precios de las empresas que podríamos considerar de calidad media (PER positivo superior a 20, % DIV muy bajo o igual a cero), y llega un momento en que los precios de estos valores se sitúan también muy por debajo de sus máximos y próximos a sus mínimos.


A medida que avanza el ciclo, aunque puede haber alguna excepción, los últimos valores en caer son los considerados de alta calidad, (PER positivo inferior a 15, DIV superior a la media y reducido nivel de endeudamiento). Cuando este tipo de valores, de calidad, se sitúan con unos precios próximos o por debajo del 50% de sus propios máximos, su PER se situará muy a menudo por debajo de 15, y su % DIV aumentará por encima de la media de los mejores. Será entonces cuando tendremos ante nosotros la evidencia clara de que la bolsa se acerca a sus mínimos y está mas cerca que nunca de tocar suelo, o lo ha hecho ya. Si los índices bursátiles como IBEX35 o IGBM, se sitúan próximos o por debajo del 50% de su anterior máximo, consideraremos que la bolsa está tocando suelo.


En lo emocional habrán quedado atrás las fases de inquietud, desconfianza, nerviosismo y miedo. Emocionalmente el ciclo bursátil se habrá situado hacia la mitad de su recorrido, y nos encontraremos al final del pánico, en la depresión, o al principio de la resignación que dará lugar a una fuerte atonía inversora. Será el momento ideal para reinvertir el dinero que obtuvimos por las ventas que realizamos cuando el sentimiento de euforia dominaba los mercados. Compraremos valores de calidad que cumplan objetivos de compra.


En estos momentos podríamos apostar también por valores de baja calidad que nos merezcan alguna confianza y podamos intuir que pueden ser protagonistas de futuras grandes subidas. Nos centraríamos en valores que se encuentran por debajo del 15% de su MAX5 y que presenten un P/Valor contable inferior a 1. No invertiríamos en ellos más de un 10% del total de la cartera. Pero si no queremos arriesgar demasiado, simplemente nos centraremos en los valores de calidad que vayan alcanzando objetivos de compra y nos olvidaremos del resto.
A partir de aquí lo más probable es que los mercados empiecen a remontar con timidez, nadie sabe cuando, pero lo cierto es que para que la bolsa reinicie su ascenso primero tiene que bajar y tocar fondo.


Los primeros valores que se recuperan son los más fuertes, los últimos que vieron bajar sus precios, luego les seguirán los valores de calidad media y por último los de baja calidad. Puede haber alguna excepción pero en general es así como suele comportarse la bolsa. Puede que alguno de los valores desaparezca de la bolsa, algunas empresas pueden incluso dejar de existir, pero la verdad es que entre las empresas que cotizan en bolsa no es demasiado frecuente su desaparición, incluso las empresas de baja calidad, a menudo resisten largos años en situación de penuria económica sin llegar a desaparecer. Pero la posibilidad de que una empresa desaparezca del mapa económico y con ella todo el dinero que hayamos invertido en dicha empresa, es real y hay que tenerla en cuenta, en primer lugar para tratar de evitar invertir en determinadas empresas que no nos merecen confianza, en segundo lugar para entender que la diversificación disminuye el riesgo, y por último para no perder la serenidad cuando desaparezca una de las empresas en la que hemos invertido parte de nuestro dinero y nuestras ilusiones.


A medida que avanza el ciclo, con el sentimiento de esperanza instalado en los mercados, los precios se van afianzando y poco a poco se reinstaura la confianza.


Los precios siguen subiendo y llega la alegría a los mercados.


Suben más aún los precios y la hilaridad irrumpe entre los inversores.


Se rozan o sobrepasan máximos históricos y la euforia invade la bolsa. Es el momento de vender, si aun no lo hemos hecho, sin dejarse embriagar por la realidad del presente. La bolsa nunca se mantiene eternamente en máximos.


Este sería en líneas generales el patrón de comportamiento de la bolsa, es muy probable que evolucione de la forma que hemos descrito, porque en el pasado, en cada ciclo lo ha hecho así. Lo que no podemos predecir es cuando se van a producir los acontecimientos, ni en que magnitudes se moverá la bolsa en su crecimiento o su caída, ni cual será la duración de cada una de las fases o emociones que dominan los mercados.


El conocimiento de que existe dicho patrón de comportamiento y el estudio del mismo en cada momento, nos permitirá entender mejor el comportamiento de la bolsa en su conjunto, nos aportará un poco más de serenidad a la hora de realizar nuestras operaciones de compraventa y nos ayudará a reducir sustancialmente el número de errores que solemos cometer.


Y recuerde que en la bolsa evitar errores es acertar.


Miquel Sentandreu
Autor de El pequeño inversor. Ed. Obrapropia. Valencia. España.

jueves, 5 de enero de 2012

PREGUNTAS, DUDAS Y CONSULTAS (1)

PREGUNTAS, DUDAS Y CONSULTAS (1)
Paginas 119 a 121 de El pequeño inversor.

A continuación mostramos una serie de dudas o preguntas que a menudo nos planteamos los pequeños inversores:

¿Presenta la bolsa un patrón de comportamiento que se pueda predecir con anticipación?
Desde nuestro punto de vista la bolsa presenta un patrón de comportamiento que resulta difícil de prever en el corto plazo, nadie puede saber como evolucionará la bolsa de hoy para mañana, pero en el largo plazo el comportamiento de la bolsa es previsible. Para más información consulte el apartado “LA BOLSA TIENE UN PATRÓN DE COMPORTAMIENTO” que encontrará en este libro.

¿Todos los valores de la bolsa se comportan del mismo modo ante las fluctuaciones del mercado bursátil?
La bolsa en su conjunto tiene una evolución, con una serie de fluctuaciones a lo largo del tiempo. El comportamiento de la bolsa es la síntesis de lo que hacen cada uno de los valores que la componen, pero no todos ellos se comportan del mismo modo, en cualquier momento hay valores que suben, otros que bajan y otros que se mantienen. Según la cantidad de valores que se muevan en una u otra dirección en un momento dado, la bolsa presentará una tendencia al alza, a la baja o permanecerá estable.

¿Qué tipo de acciones suelen caer en primer lugar?
Cuando se avecinan periodos de declive en las bolsas, las primeras acciones que ven caer sus precios son las que podríamos llamar de baja calidad (PER igual a cero o n.d., % DIV igual a cero, pérdidas, alto nivel de endeudamiento). Pero siempre se pueden dar excepciones.

¿Qué tipo de acciones son las primeras en recuperarse?
Una vez pasadas las etapas de pánico, depresión y resignación, la bolsa empieza a recuperarse. Los primeros valores que inician la recuperación son los más fuertes, las grandes empresas con beneficios que reparten dividendos. Los inversores cuando salen de su letargo no se aventuran con experimentos arriesgados y optan mayoritariamente por valores consolidados de reconocida solvencia, lo que hace subir el precio de dichos valores. Por lo tanto, los valores que hemos de comprar prioritariamente, durante las etapas de pánico, depresión o resignación son los valores más fuertes, los valores de calidad, aquellos que presentan un PER inferior a 15 en positivo, un %DIV igual o superior a la media de los valores cotizados con un rendimiento por DIV superior al 2% y con precio actual igual o inferior al 50% de su máximo de los 5 años anteriores (MAX5).
Los valores de calidad media no empezarán a subir hasta que el mercado se estabilice. Los de baja calidad no iniciaran su subida hasta que la bolsa se instale claramente en una tendencia alcista.
Pero hay que tener claro que siempre pueden haber excepciones.

¿Qué podemos entender por acciones de baja calidad?
Son valores de baja calidad aquellos que presentan perdidas, un PER igual a cero “0” o n.d. (no disponible), un % DIV igual a cero, y altos niveles de endeudamiento. Son valores que presentan un mayor riesgo de inversión, su comportamiento es menos previsible. Con ellos se puede ganar o perder mucho dinero.

¿Qué son acciones de calidad media?
Las acciones de calidad media serían aquellas que podemos situar entre las de baja calidad y las de alta calidad. Para concretar podríamos decir que son acciones con un PER por encima de 15, que reparten dividendos por debajo del 2%, o bien acciones con un PER por debajo de 15 en positivo que no reparten dividendos. Son empresas que además pueden presentar un alto nivel de endeudamiento, pero que en principio no hace peligrar la buena evolución de la empresa.

¿Qué conocemos por acciones de alta calidad?
Las acciones de alta calidad son aquellas que presentan un PER igual o inferior a 15 en positivo, un % DIV igual o superior a la media de los valores con rendimientos superiores al 2% y un reducido nivel de endeudamiento.


Miquel Sentandreu
Autor de El pequeño inversor. Ed. Obrapropia. Valencia. España
http://www.obrapropia.com/obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR


domingo, 1 de enero de 2012

Una cartera para Batir al Ibex. 30 de diciembre de 2011

Una cartera para Batir al Ibex. 30 de diciembre de 2011

La cartera “Batir al Ibex” se gestiona según los criterios que planteamos en el artículo publicado el día 29 de noviembre en el blog “Batir al Ibex 35”.
http://batiralibex35.blogspot.com/2011/11/una-cartera-para-batir-al-ibex35.html


Iniciamos nuestra cartera el 18 de noviembre de 2011, con un total de 15 valores del Ibex35 que a 18/11/2011 cumplían los objetivos de compra establecidos para la elaboración de la cartera “Batir al Ibex”. A 25/11/2011 incorporamos 3 nuevos valores del Ibex35 que cumplían objetivos de compra. A 02/12/2011 incorporamos un nuevo valor que cumplía objetivos de compra. En la actualidad la cartera está compuesta por un total de 19 valores:

ABERTIS
ACS
BANCO POPULAR
BANCO SABADELL
BBVA
BME
ENAGAS
ENDESA
FCC
GAS NATURAL
IBERDROLA
INDRA
MEDIASET (TELECINCO)
SANTANDER
TELEFÓNICA
CAIXABANK (CRITERIA)
MAPFRE
RED ELÉCTRICA
EBRO FOODS


Análisis comparativo
A 30/12/2011, comparamos los resultados de la cartera “Batir al Ibex”, con los del Ibex35 y obtenemos los resultados siguientes:

Plusvalías:
-Ibex35: ganancias del 3.08%.
-La cartera: ganancias 4.98%.
-La cartera presenta una ventaja de un 1,89%.

RPD (Rendimientos Por Dividendos de los últimos 12 meses):
-RPD del Ibex35 en los últimos 12 meses: 4,99%
-RPD de la cartera en los 12 últimos meses: 7,22%
-En RPD la cartera supera al Ibex35 en un 2,23%

Totales (Plusvalías más RPD 12m):
-Ibex35: ganancias del 8,07%.
-La cartera: ganancias del 12,19%.
-La cartera supera al Ibex35 en un 4,12%.

Nota: Dado el reducido periodo de seguimiento no se debe extraer ninguna conclusión práctica de los resultados obtenidos. Su valor es meramente orientativo, y en principio solo sirve para satisfacer cierta curiosidad.
A medida que avance el tiempo y la serie evolutiva sea más amplia los datos resultarán más fiables y reflejaran mejor la realidad.

Miquel Sentandreu
Autor de El pequeño inversor. Editorial Obrapropia. Valencia. España.
http://www.obrapropia.com/obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR