NOTA DEL AUTOR

NOTA

En ningún caso nos responsabilizamos de las decisiones que pueda tomar cualquier lector, aunque se haya inspirado en los contenidos de este blog. Las decisiones que tomen los lectores serán enteramente suyas, así como los perjuicios y beneficios que se desprendan de sus actuaciones.




lunes, 12 de septiembre de 2011

La bolsa presenta un patrón de comportamiento

LA BOLSA PRESENTA UN PATRÓN DE COMPORTAMIENTO
(página 131 de “El pequeño inversor”)
http://www.obrapropia.com/Obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR

La bolsa presenta un patrón de comportamiento, no evoluciona de manera caprichosa como algunos creen. Las fluctuaciones de la bolsa tienen su porqué y su comportamiento, en lo esencial, se repite de forma periódica.
Los analistas, los inversores, los profesionales y los aficionados a la bolsa tratan continuamente de adivinar el comportamiento futuro de la bolsa, el comportamiento a corto plazo principalmente. El hecho de querer adivinar lo que puede hacer la bolsa y cada uno de sus valores mañana mismo, obedece a la ansiedad de los humanos por hacernos ricos, por conseguir grandes beneficios en poco tiempo, pero a menudo las adivinaciones no se cumplen y las ansiadas ganancias se convierten en pérdidas difíciles de reparar.
La bolsa presenta un patrón de comportamiento que no se puede definir en el hoy para mañana, pero si en el largo plazo, en el plazo de un ciclo económico.
El patrón de comportamiento de la bolsa es fiel y relativamente constante y tiene mucho que ver con las emociones de los inversores. Son los inversores, la sociedad, las personas quienes presentan fluctuaciones anímicas. Son las personas con sus ilusiones, sus caprichos, sus dudas, sus convicciones, sus euforias, sus miedos, sus aciertos y sus errores quienes hacen fluctuar la bolsa. La bolsa no es más que un reflejo fiel de las masas inversoras, una síntesis del estado emocional, anímico y económico de la sociedad.
La bolsa nunca se comporta de forma caprichosa, los resultados de la bolsa son la consecuencia de millones de voluntades, sueños, resultados económicos, estados anímicos, miedos, frustraciones, euforias, pánicos… que suman y restan miles y millones de veces hasta mostrar una realidad objetiva y racional dentro de un mundo subjetivo que se mueve por impulsos emocionales.
Nadie sabe lo que puede durar un ciclo económico, alrededor de 5 años dirán algunos, pero nadie puede predecir si serán más o menos. Pero podemos convenir que los ciclos económicos se suceden unos a otros de forma continua, que presentan un principio y un final, que tienen una duración de unos años, que la evolución de la bolsa presenta una serie de variaciones que se materializan en bajadas y subidas de precios y que todo el ciclo económico se encuentra envuelto y fuertemente condicionado por las emociones de la sociedad en general y de los inversores en particular.
En los primeros capítulos de este trabajo hablamos de las emociones que dan forma al ciclo económico y condicionan su evolución y resultados, por lo que no vamos a repetirlo.
En este apartado nos vamos a centrar en definir lo que hemos llamado el patrón de comportamiento de la bolsa.
Por definición consideraremos que la bolsa inicia su camino en un punto del ciclo económico en el que predomina la sensación de euforia en la sociedad general y en los inversores en particular. Desde este punto álgido en el que la bolsa ha tocado y sobrepasado máximos históricos, la bolsa inicia el declive y empieza a bajar de forma imperceptible al principio y de manera más evidente a medida que avanza el tiempo. En este punto de máximos, la euforia domina los mercados, los inversores se sienten confiados y la sociedad está pletórica. Lo importante no es percibir los primeros síntomas de decaimiento, lo verdaderamente importante es ser consciente de que estamos en el punto más alto o muy próximo a él, saber que está próximo el inicio del declive aunque no se perciba ninguna señal. De esta forma nos anticiparemos a las bajadas y venderemos nuestras acciones a buen precio.
Los primeros valores que empiezan a perder precio en la bolsa son los que podríamos considerar de baja calidad, y por baja calidad nos referimos a aquellas empresas que presentan perdidas, no reparten beneficios y están muy endeudadas. Observaremos que este tipo de valores se alejan de sus máximos con una cierta rapidez, mucho más deprisa que los valores que consideraríamos de calidad, con ganancias, dividendos y pocas deudas. A menudo vemos que los valores de baja calidad se sitúan con unos precios muy por debajo de sus máximos anteriores y muy próximos a mínimos o por debajo de mínimos. Esto podría hacernos pensar que presentan unos precios muy baratos y podemos tener la tentación de comprarlos, sobre todo si el mercado en su conjunto sigue pletórico y todavía no se perciben signos de declive de forma generalizada, pero este tipo de valores no son de fiar, y la prueba de ello es que si consultamos su DIV y PER, observaremos que su valor es “0” (cero) y “n.d.” (no disponible), lo que nos indica que no presentan ganancias ni reparten beneficios, o que su situación es tan incierta que nadie se aventura a hacer cálculos.
Posteriormente empiezan a bajar con cierta timidez los precios de las empresas que podríamos considerar de calidad media (PER positivo superior a 20, % DIV muy bajo o igual a cero), y llega un momento en que los precios de estos valores se sitúan también muy por debajo de sus máximos y próximos a sus mínimos.
A medida que avanza el ciclo, aunque puede haber alguna excepción, los últimos valores en caer son los considerados de alta calidad, (PER positivo inferior a 15, DIV superior a la media y reducido nivel de endeudamiento). Cuando este tipo de valores, de calidad, se sitúan con unos precios próximos o por debajo del 50% de sus propios máximos, su PER se situará muy a menudo por debajo de 15, y su % DIV aumentará por encima de la media de los mejores. Será entonces cuando tendremos ante nosotros la evidencia clara de que la bolsa se acerca a sus mínimos y está mas cerca que nunca de tocar suelo, o lo ha hecho ya. Si los índices bursátiles como IBEX35 o IGBM, se sitúan próximos o por debajo del 50% de su anterior máximo, consideraremos que la bolsa está tocando suelo.
En lo emocional habrán quedado atrás las fases de inquietud, desconfianza, nerviosismo y miedo. Emocionalmente el ciclo bursátil se habrá situado hacia la mitad de su recorrido, y nos encontraremos al final del pánico, en la depresión, o al principio de la resignación que dará lugar a una fuerte atonía inversora. Será el momento ideal para reinvertir el dinero que obtuvimos por las ventas que realizamos cuando el sentimiento de euforia dominaba los mercados. Compraremos valores de calidad que cumplan objetivos de compra.
En estos momentos podríamos apostar también por valores de baja calidad que nos merezcan alguna confianza y podamos intuir que pueden ser protagonistas de futuras grandes subidas. Nos centraríamos en valores que se encuentran por debajo del 15% de su MAX5 y que presenten un P/Valor contable inferior a 1. No invertiríamos en ellos más de un 10% del total de la cartera. Pero si no queremos arriesgar demasiado, simplemente nos centraremos en los valores de calidad que vayan alcanzando objetivos de compra y nos olvidaremos del resto.
A partir de aquí lo más probable es que los mercados empiecen a remontar con timidez, nadie sabe cuando, pero lo cierto es que para que la bolsa reinicie su ascenso primero tiene que bajar y tocar fondo.
Los primeros valores que se recuperan son los más fuertes, los últimos que vieron bajar sus precios, luego les seguirán los valores de calidad media y por último los de baja calidad. Puede haber alguna excepción pero en general es así como suele comportarse la bolsa. Puede que alguno de los valores desaparezca de la bolsa, algunas empresas pueden incluso dejar de existir, pero la verdad es que entre las empresas que cotizan en bolsa no es demasiado frecuente su desaparición, incluso las empresas de baja calidad, a menudo resisten largos años en situación de penuria económica sin llegar a desaparecer. Pero la posibilidad de que una empresa desaparezca del mapa económico y con ella todo el dinero que hayamos invertido en dicha empresa, es real y hay que tenerla en cuenta, en primer lugar para tratar de evitar invertir en determinadas empresas que no nos merecen confianza, en segundo lugar para entender que la diversificación disminuye el riesgo, y por último para no perder la serenidad cuando desaparezca una de las empresas en la que hemos invertido parte de nuestro dinero y nuestras ilusiones.
A medida que avanza el ciclo, con el sentimiento de esperanza instalado en los mercados, los precios se van afianzando y poco a poco se reinstaura la confianza.
Los precios siguen subiendo y llega la alegría a los mercados.
Suben más aún los precios y la hilaridad irrumpe entre los inversores.
Se rozan o sobrepasan máximos históricos y la euforia invade la bolsa. Es el momento de vender, si aun no lo hemos hecho, sin dejarse embriagar por la realidad del presente. La bolsa nunca se mantiene eternamente en máximos.
Este sería en líneas generales el patrón de comportamiento de la bolsa, es muy probable que evolucione de la forma que hemos descrito, porque en el pasado, en cada ciclo lo ha hecho así. Lo que no podemos predecir es cuando se van a producir los acontecimientos, ni en que magnitudes se moverá la bolsa en su crecimiento o su caída, ni cual será la duración de cada una de las fases o emociones que dominan los mercados.
El conocimiento de que existe dicho patrón de comportamiento y el estudio del mismo en cada momento, nos permitirá entender mejor el comportamiento de la bolsa en su conjunto, nos aportará un poco más de serenidad a la hora de realizar nuestras operaciones de compraventa y nos ayudará a reducir sustancialmente el número de errores que solemos cometer.
Y recuerde que en la bolsa evitar errores es acertar.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Informe Bolsavida. 9 de septiembre de 2011

Informe Bolsavida
Selección de Valores
9 de Septiembre de 2011

Este informe se ha elaborado con mentalidad de medio a largo plazo, en base a los precios de cierre de la bolsa de Madrid del viernes 09/09/2011.

SELECCIÓN DE VALORES SEGÚN EL MÉTODO “DPM5”
En base a criterios de calidad y oportunidad, presentamos por orden de prioridad, los valores de la bolsa de Madrid que han alcanzado o mantienen objetivos de compra, todos ellos presentan una relación precio/beneficio (PER) inferior a 15 y un rendimiento por dividendos (RPD) que en los 12 últimos meses supera el 5,64%:
ABERTIS
SANTANDER
FCC
MEDIASET (TELECINCO)
BBVA
BANCO SABADELL
IBERDROLA
GAS NATURAL
BANCO POPULAR
BANESTO
ENDESA
FAES
ANTENA 3 TV
BME
ACS
MAPFRE
ENAGAS
INDRA
TELEFÓNICA
DURO FELGUERA
CAIXABANC (CRITERIA)
EBRO FOODS
RED ELÉCTRICA
ALBA


Entre estos valores cabe destacar aquellos que en los 5 años anteriores al actual (2006 a 2010), han presentado un rendimiento medio anual por dividendos superior al 5%, en relación con el actual precio de cierre. Los ordenamos de mayor a menor, por orden de rendimiento medio por dividendos desde 2006 a 2010:
MEDIASET (TELECINCO)
BANCO SABADELL
ENDESA
MAPFRE
IBERDROLA
BANCO POPULAR
FCC
SANTANDER
BBVA
ANTENA 3 TV
BANESTO
BME
FAES
GAS NATURAL
INDRA
DURO FELGUERA
TELEFÓNICA
ABERTIS
ACS



VALORES QUE HAN ALCANZADO OBJETIVOS DE VENTA
En base a criterios de oportunidad, presentamos por orden de prioridad los valores que han alcanzado o mantienen objetivos de venta:
FUNESPAÑA
INDITEX
C.V.N.E.
BARÓN DE LEY
GENERAL INVERSION


RESUMEN DE SITUACIÓN
En lo que llevamos de 2011, tras el último cierre de bolsa, el Ibex35 presenta una bajada de precios de un 19,77%, y el IGBM del 20,47%. La bolsa se sitúa muy por debajo de lo que podríamos considerar normal. Grandes oportunidades de inversión.

Terminamos la semana con el Ibex35 en 7910,20 puntos, por debajo de su mediana en un -32,14%. Para recuperar máximos históricos tendrá que incrementarse un 101,58% desde los niveles actuales.

El IGBM cerró en 798,24 puntos, por debajo de su mediana en un -35,49%. Para llegar a máximos históricos tendrá que incrementarse un 116,09% desde los niveles actuales.


RESUMEN DE RENDIMIENTOS POR DIVIDENDOS
Los rendimientos por dividendos de los 12 últimos meses en relación con los últimos precios de cierre semanal, son los siguientes:

-Los valores seleccionados como opción de compra en este informe presentan en los 12 últimos meses un rendimiento medio por dividendos del 8,09%.

-Los valores del Ibex35 presentan en los 12 últimos meses un rendimiento medio por dividendos del 5,59%.

-Los valores del IGBM presentan un rendimiento medio por dividendos del 2,63%. (Para el cálculo no se han tenido en cuenta los valores que empezaron a cotizar después del 31/12/2010).

-Si excluimos del IGBM los valores del Ibex35, el resto presentan un rendimiento medio por dividendos del 1,56%. (Para el cálculo no se han tenido en cuenta los valores que empezaron a cotizar después del 31/12/2010).


COMENTARIOS

-El miedo se ha instalado en los inversores. Hay que evitar el pánico y no precipitarse a vender, mantener los muebles y no deshacerse de las acciones que cotizan a precios de saldo, porque si lo hacemos ahora nunca más recuperaremos el dinero perdido.
-Lo indicado sería comprar. Seleccionar con prudencia aquellos valores que presentan las mejores cifras por PER, %DIV, distancias a máximos históricos, rendimientos medios en los 5 últimos años…, y elaborar con ellos una cartera de entre 10 y 20 valores con vocación de largo plazo.
-Con los valores comprados hoy, con unos precios en ocasiones por debajo del 50% de su máximo histórico y con unos rendimientos medios por dividendos que superan el 7%, a largo plazo es muy probable que alcancemos beneficios que superen el 200% entre plusvalías y rendimientos acumulados por dividendos.
-Es cuestión de elegir con tiento, sin prisa, sin pausa, sin miedo.
-Si pasados los años con esta forma de proceder no tuviéramos beneficios, o incluso se hubieran incrementado nuestras pérdidas, el hecho de haber perdido en bolsa un dinero que no necesitamos, sería una banalidad comparada con el lamentable estado general de la economía y de la sociedad, con la que probablemente nos encontraríamos.


UNA CARTERA DPM5
Si alguien quisiera elaborar una cartera en base a los datos de este informe, podría proceder del siguiente modo:

1º- Reservarse una cantidad de dinero para imprevistos, como mínimo de 6 mensualidades de la nómina mensual o equivalente.
2º- Evitar invertir en bolsa aquel dinero que sabemos que vamos a necesitar antes de 5 años.
3º- Hacer un cálculo del dinero que tenemos para invertir en bolsa.
4º- Dividir el dinero disponible para inversión en acciones, como mínimo por diez, y como máximo por 20. Lo que nos dará las cantidades a invertir en cada lote de acciones que compremos. Con ello elaboraremos una cartera con miras a disponer un mínimo de 10 valores y hasta un máximo de 20.
5º- Elegiremos los valores a comprar entre los que aparecen en la selección de valores de este informe, preferentemente entre los que se sitúan en los primeros puestos por orden de prioridad.
6º- Si elegimos nuestros valores del segundo listado, además de asegurarnos que son valores de calidad por PER y RPD en los últimos 12m., sabremos que son valores que han superado el 5% de rendimiento medio anual por dividendos, durante los 5 años anteriores al actual, respecto al último precio de cierre.
7º- Solo comparemos un lote de acciones de cada valor, con el fin de diversificar y reducir riesgos. Si nos decantamos por una cartera de 10 valores la exposición a cada valor será de un 10%. Si la cartera es de 20 valores la exposición a cada valor será del 5%.
8º- A partir de ahora nos mantenernos pacientes, a la espera de que los valores alcancen objetivos de compra, hasta que hayamos invertido la totalidad del dinero previsto. Y atentos a la evolución de los valores ya comprados por si alguno alcanza objetivos de venta.

(Basado en los contenidos de El pequeño inversor. Miquel Sentandreu. Ed. Obrapropia. Valencia. España.)
http://www.obrapropia.com/Obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR

jueves, 8 de septiembre de 2011

El campo de cebollas

El campo de cebollas

Hace ya unos años, mucho antes de que iniciara mi afición por la bolsa, me contaron una historia de un hortelano que plantó un campo de cebollas. Llegó la cosecha y con el mercado de la cebolla hundido, tuvo que roturar el campo sin vender una sola cebolla. Pero lejos de desanimarse, para el año siguiente plantó otro campo de cebollas, el doble de grande que el anterior, pero solo pudo vender el 10% de las cebollas cosechadas que no cubrieron gastos de producción. Volvió a plantar otro campo el doble de grande que el anterior, y de nuevo se quedaron la mayor parte de las cebollas en el campo por falta de compradores. Plantó por cuarta vez un nuevo campo de cebollas en doble de grande que el anterior, ocho veces mas grande que el primer campo plantado, y en esta ocasión, sin saber porque las cebollas alcanzaron unos precios que nunca se habían visto, el hortelano recogió y vendió todas sus cebollas, y acumuló una cantidad de dinero muy superior a lo imaginado, que le resarció de todas las frustraciones y penalidades económicas de los años anteriores.

Con esto no quiero animar a nadie a plantar cebollas, ni mucho menos a invertir todos sus ahorros en una plantación de cebollas. Pero la historia del hortelano nos ilustra sobre el esfuerzo que hay que hacer y el riesgo que se asume para llevar a buen puerto un proyecto. En el campo, en la industria, en el comercio y en cualquier otro sector de la economía, por lo general se requieren grandes inversiones de trabajo y de dinero para tratar de conseguir algún beneficio.

La bolsa tiene la virtud de permitirnos invertir nuestro dinero sin esfuerzo, podemos ganar dinero o perder nuestros ahorros sin dolores de espalda, ni largas jornadas de trabajo y dedicación a un proyecto interminable. Los agricultores y otros sectores productivos, a menudo pierden el dinero invertido en proyectos frustrados, y también su trabajo, su esfuerzo físico y mental se pierden con cada proyecto fracasado. Pero siempre queda algo, cada contratiempo templa nuestra capacidad de resistencia y nos prepara para la asunción de nuevos retos en los que invertir nuestro dinero, nuestro esfuerzo y nuestras ilusiones, con renovadas experiencias y con un poco más de sabiduría, la que nos regala la vida, grabada a fuego.

Como decía, la bolsa tiene la virtud de permitirnos invertir nuestro dinero sin arriesgar nuestro trabajo. Los pequeños ahorradores como usted y como yo, podemos acercarnos a la bolsa con tiento, seleccionar una serie de valores de alta calidad y confeccionar con ellos una cartera de inversión a largo plazo que probablemente nos dará los mayores beneficios con el mínimo esfuerzo.

La bolsa española, en su conjunto se cotiza actualmente por la mitad del preció máximo alcanzado en 2007, existen muchos valores de calidad cuyo precio actual se ha situado muy por debajo de la mitad de sus máximos. En estos momentos podemos elegir muchos valores de las bolsas españolas que presentan altos niveles de beneficio en comparación con el precio que se paga por sus acciones en bolsa. Podemos observar varios valores con unos niveles de rendimiento por dividendos superiores al 10%, y muchos otros por encima del 7%.
Invertir en bolsa siempre supone un riesgo, pero mucho menor y con muchas más posibilidades de control que la inversión en un campo de cebollas, o cualquier otro sector productivo.

La bolsa nos permite diversificar, picotear entre las mejores empresas del mercado e invertir nuestro dinero en muy diversos sectores o actividades productivas. De tal forma que no invertiremos solo en cebollas, con lo que nuestro riesgo disminuye por efecto de la diversidad.

Invertir en bolsa en estos momentos, en valores de calidad, con PER inferior a 15 y rendimiento por dividendos por encima del 5%, supone invertir en un momento en que las empresas cotizan a precios bajos, con grandes posibilidades de obtener ganancias a medio y largo plazo en concepto de plusvalías y rendimientos por dividendos. Lo normal, lo que históricamente se ha venido repitiendo, es que las bolsas superen algún día sus anteriores máximos, y cuando esto ocurra, una cartera que se iniciara con los precios de compra actuales, podría alcanzar una revalorización del 200% entre plusvalías y rendimientos por dividendos. Las bolsas volverán a superar sus propios máximos, lo que no sabemos es cuando. Lo normal es que ocurra en un espacio de tiempo entre 3 y 10 años desde el último máximo establecido, pero nadie lo sabe.

Hoy mismo se comenta en los periódicos que los grandes capitostes de las empresas cotizadas en el Ibex, a lo largo del mes de agosto han invertido considerables sumas de dinero en la compra de acciones de las empresas que ellos mismos gestionan. Algunos lo consideran como un gesto de solidaridad con la propia empresa, pero no es así. Ellos saben mejor que nadie que los precios están muy bajos, y compran acciones a precio de saldo, con una confianza próxima a la certeza de que van a obtener grandes beneficios. Si creyesen que van a seguir bajando mucho más, se esperarían para comprar más barato. Desgraciadamente son poco o nada solidarios, pero son listos y saben mejor que nadie el terreno que pisan.

Si invirtiéramos en bolsa a día de hoy un dinero que calculamos que no vamos a necesitar en los próximos 5 años. Por reducción al absurdo, en el caso de que la situación económica dentro de unos años fuera mucho peor que la actual, tampoco abríamos perdido nada del otro mundo. Sería una nimiedad comparada con la desastrosa situación económica y social a la que tendríamos que hacer frente.

Y por cierto, lo que nadie cuenta de la historia del campo de cebollas es que hubo un vecino hortelano, que observaba con detenimiento las actuaciones del plantador de cebollas. Admirado por la tenacidad de su vecino llegó a la conclusión de que después de tres años de cosechas fallidas, tal vez era la hora de invertir fuerte en la plantación de cebollas, y plantó un campo el doble de grande que el del cebollero vecino, por el que obtuvo unas ganancias inmensas, sin haber perdido nada en los 3 primeros años de observación y seguimiento. Pero el segundo horticultor habla poco y en voz baja. Nadie le escucha y casi nadie sabe de sus aciertos.

Miquel Sentandreu
Autor de “El pequeño inversor”. Ed. Obrapropia. Valencia. España.
http://www.obrapropia.com/Obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR





domingo, 4 de septiembre de 2011

El informe Bolsavida. 2 de septiembre de 2011

Informe Bolsavida
Selección de Valores
2 de Septiembre de 2011

(Basado en los contenidos de El pequeño inversor. Miquel Sentandreu. Ed. Obrapropia. Valencia. España.)
http://www.obrapropia.com/Obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR
Este informe se ha elaborado con mentalidad de medio a largo plazo, en base a los precios de cierre de la bolsa de Madrid del viernes 02/09/2011.

SELECCIÓN DE VALORES SEGÚN EL MÉTODO “DPM5” http://bolsavida.blogspot.com/2011/06/el-metodo-dpm5.html
En base a criterios de calidad y oportunidad, presentamos por orden de prioridad, los valores de la bolsa de Madrid que han alcanzado o mantienen objetivos de compra, todos ellos presentan una relación precio/beneficio (PER) inferior a 15 y un rendimiento por dividendos (RPD) que en los 12 últimos meses supera el 5,35%:
ABERTIS
SANTANDER
FCC
MEDIASET (TELECINCO)
BBVA
BANESTO
IBERDROLA
GAS NATURAL
BANCO POPULAR
ENDESA
BANCO SABADELL
BME
ANTENA 3 TV
ACS
MAPFRE
ENAGAS
INDRA
TELEFÓNICA
DURO FELGUERA
EBRO FOODS
CAIXABANC (CRITERIA)
RED ELÉCTRICA
ALBA

Entre estos valores cabe destacar aquellos que en los 5 años anteriores al actual (2006 a 2010), han presentado un rendimiento medio anual por dividendos superior al 5%, en relación con el actual precio de cierre. Los ordenamos de mayor a menor, por orden de rendimiento medio por dividendos desde 2006 a 2010:
MEDIASET (TELECINCO)
BANCO SABADELL
ENDESA
MAPFRE
IBERDROLA
BANCO POPULAR
FCC
BANESTO
SANTANDER
BBVA
BME
ANTENA 3 TV
GAS NATURAL
INDRA
DURO FELGUERA
TELEFÓNICA
ABERTIS
ACS



VALORES QUE HAN ALCANZADO OBJETIVOS DE VENTA
En base a criterios de oportunidad, presentamos por orden de prioridad los valores que han alcanzado o mantienen objetivos de venta:
FUNESPAÑA
INDITEX
C.V.N.E.
BARÓN DE LEY
GENERAL INVERSION


RESUMEN DE SITUACIÓN
En lo que llevamos de 2011, tras el último cierre de bolsa, el Ibex35 presenta una bajada de precios de un 14,16%, y el IGBM del 14,79%. La bolsa se sitúa muy por debajo de lo que podríamos considerar normal. Seguimos con grandes oportunidades de inversión.

Terminamos la semana con el Ibex35 en 8463,50 puntos, por debajo de su mediana en un -27,40%. Para recuperar máximos históricos tendrá que incrementarse un 88,41% desde los niveles actuales.

El IGBM cerró en 855,23 puntos, por debajo de su mediana en un -30,88%. Para llegar a máximos históricos tendrá que incrementarse un 101,69% desde los niveles actuales.


RESUMEN DE RENDIMIENTOS POR DIVIDENDOS
Los rendimientos por dividendos de los 12 últimos meses en relación con los últimos precios de cierre semanal, son los siguientes:

-Los valores seleccionados como opción de compra en este informe presentan en los 12 últimos meses un rendimiento medio por dividendos del 7,60%.

-Los valores del Ibex35 presentan en los 12 últimos meses un rendimiento medio por dividendos del 5,26%.

-Los valores del IGBM presentan un rendimiento medio por dividendos del 2,51%. (Para el cálculo no se han tenido en cuenta los valores que empezaron a cotizar después del 31/12/2010).

-Si excluimos del IGBM los valores del Ibex35, el resto presentan un rendimiento medio por dividendos del 1,52%. (Para el cálculo no se han tenido en cuenta los valores que empezaron a cotizar después del 31/12/2010).


COMENTARIOS
-En los 4 primeros días de la semana las subidas fueron significativas, el jueves el Ibex acumulaba una subida semanal del 7,03%, pero el viernes los inversores se decantaron por la recogida de beneficios y el Ibex cayó un 3,40% en un solo día, aún así, la semana acumula una subida del 3,39%.
-El miedo se ha instalado en los inversores. Hay que evitar el pánico y no precipitarse a vender, mantener los muebles y no deshacerse de las acciones que cotizan a precios de saldo, porque si lo hacemos ahora nunca más recuperaremos el dinero perdido.
-Lo indicado en estos momentos sería comprar. Seleccionar con prudencia aquellos valores que presentan las mejores cifras por PER, %DIV, distancias a máximos históricos, rendimientos medios en los 5 últimos años…, y elaborar con ellos una cartera de entre 10 y 20 valores con vocación de largo plazo.
-Con los valores comprados hoy, con unos precios en ocasiones por debajo del 50% de su máximo histórico y con unos rendimientos medios por dividendos que superan el 7%, a largo plazo es muy probable que alcancemos beneficios que superen el 200% entre plusvalías y rendimientos acumulados por dividendos.
-Es cuestión de elegir con tiento, sin prisa, sin pausa, sin miedo.
-Si pasados los años con esta forma de proceder no tuviéramos beneficios, o incluso se hubieran incrementado nuestras pérdidas, el hecho de haber perdido en bolsa un dinero que no necesitamos ahora, sería una banalidad comparada con el lamentable estado general de la economía y de la sociedad, con la que probablemente nos encontraríamos.


UNA CARTERA DPM5
Si alguien quisiera elaborar una cartera en base a los datos de este informe, podría proceder del siguiente modo:

1º- Reservarse una cantidad de dinero para imprevistos, como mínimo de 6 mensualidades de la nómina mensual o equivalente.
2º- Evitar invertir en bolsa aquel dinero que sabemos que vamos a necesitar antes de 5 años.
3º- Hacer un cálculo del dinero que tenemos para invertir en bolsa.
4º- Dividir el dinero disponible para inversión en acciones, como mínimo por diez, y como máximo por 20. Lo que nos dará las cantidades a invertir en cada lote de acciones que compremos. Con ello elaboraremos una cartera con miras a disponer un mínimo de 10 valores y hasta un máximo de 20.
5º- Elegiremos los valores a comprar entre los que aparecen en la selección de valores de este informe, preferentemente entre los que se sitúan en los primeros puestos por orden de prioridad.
6º- Si elegimos nuestros valores del segundo listado, además de asegurarnos que son valores de calidad por PER y RPD en los últimos 12m., sabremos que son valores que han superado el 5% de rendimiento medio anual por dividendos, durante los 5 años anteriores al actual, respecto al último precio de cierre.
7º- Solo comparemos un lote de acciones de cada valor, con el fin de diversificar y reducir riesgos. Si nos decantamos por una cartera de 10 valores la exposición a cada valor será de un 10%. Si la cartera es de 20 valores la exposición a cada valor será del 5%.
8º- A partir de ahora nos mantenernos pacientes, a la espera de que los valores alcancen objetivos de compra, hasta que hayamos invertido la totalidad del dinero previsto. Y atentos a la evolución de los valores ya comprados por si alguno alcanza objetivos de venta.
http://www.obrapropia.com/Obras/352/EL-PEQUENYO-INVERSOR

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿ALGUIEN QUIERE ACABAR CON EL PARO?
Miquel Sentandreu

Hace más de veinte años, en un a situación de crisis en la que el porcentaje de personas sin empleo superó las cifras actuales, un compañero de trabajo que estaba afiliado a un sindicato internacionalista muy minoritario, me propuso que apoyara una serie de actos, principalmente huelgas y manifestaciones con el fin de reivindicar y defender los derechos de los trabajadores.

Entonces le comenté que a mi modo de ver el problema del paro no se soluciona gritando por las calles y paralizando la actividad diaria. Le dije a mi compañero que en una situación como la de entonces con un porcentaje de personas sin empleo superior al 20%, lo primero que habríamos de poner en marcha es la solidaridad. I la solidaridad no puede basarse únicamente en los seguros de desempleo, la solidaridad bien entendida se basa en la redistribución equilibrada y racional de los recursos.

En una sociedad ¿evolucionada? como la nuestra el recurso principal es el trabajo, que se materializa en creación de riqueza y redistribución de la misma en forma de salarios principalmente. Por eso cuando el trabajo disminuye, lo sensato, lo solidario, lo justo y racional sería disminuir las jornadas laborales y los salarios, con el fin de que nadie tuviera que pasar por la penosa situación de quedarse sin empleo ni sueldo. Mi compañero me respondió que él no repartía sus miserias con nadie.

Los trabajadores en activo y los sindicatos, por lo general no queremos ni oír hablar de reducciones de jornadas y salarios. Queremos mantener nuestros privilegios individuales, con la esperanza de que nosotros no nos vamos a quedar en el paro.

Los empresarios, aunque hay excepciones, todavía quieren saber menos de reducciones de jornadas laborales, aunque fuesen ligadas a disminuciones salariales. Prefieren contratar a los trabajadores en precario y deshacerse de ellos cuando vienen tiempos de crisis.

Los gobiernos, podrían poner orden e imponer por ley medidas de redistribución del trabajo, pero los políticos dependen de las voluntades de los votantes que los eligen y decidir en contra de la mayoría de trabadores y empresarios los llevaría irremediablemente a la oposición.

Los sindicatos por su parte también podrían cambiar su filosofía de mantener a cualquier precio las condiciones de trabajo de los trabajadores en activo, por otra filosofía que tendiera a garantizar trabajo para todos, basada en la solidaridad y la mejor redistribución de recursos. Pero los sindicatos están pagados mayoritariamente por trabajadores en activo que por nada del mundo estamos dispuestos a aceptar ningún nivel de flexibilidad en las jornadas ni en los sueldos.

Las empresas también podrían ofrecer reducciones de jornadas y bajadas de salarios en lugar de despidos, y renunciar a una parte de sus ganancias, en benefició de reinversiones en la misma empresa o fondos de resistencia y reinversión, mientras duren las situaciones de crisis. Pero por lo general deciden rescindir contratos y retirar inversiones, con el dinero a buen recaudo hasta que escampe la crisis y vean el horizonte despejado para volver a invertir.

Con esta situación de desconfianza, en la que todos nos miramos de reojo, aferrados a nuestros privilegios y miserias individuales, lo único que hemos conseguido es crear una situación de desconcierto y desencanto, donde todos nos sentimos amenazados por todos y la desesperanza se ha instalado en nuestra sociedad, y de manera intensa entre los jóvenes que ven como años de esfuerzo en formación ahora no sirven para nada, porque el egoísmo de la generación que les precede no les deja ninguna brecha por donde poder entrar a participar de la creación y el reparto de la riqueza que su sociedad genera.

Si exceptuamos los propios parados, nadie quiere acabar con el paro, ni los trabajadores, ni los empresarios, ni los políticos. Los parados son una pequeña proporción que en Europa, en el peor de los casos, como es España, se sitúa alrededor del 20%, una minoría empobrecida y carente de poder que, en principio, poco puede influir en voluntades y decisiones.

El 80% de españoles en edad activa estamos ocupados, y no nos preocupan tanto los parados como la posibilidad de quedarnos nosotros sin empleo.

Todo el mundo dice que el paro se reducirá cuando la economía vuelva crecer, y dan por hecho que pasado el bache, la economía, con sus fluctuaciones, seguirá creciendo indefinidamente por los siglos de los siglos. Pero aunque todas las expectativas están puestas en el crecimiento económico, parece bastante lógico pensar que en un mundo finito, la creación de riqueza basada en bienes materiales de consumo hasta el infinito, no tiene sentido a largo plazo.

Los milagros económicos de los últimos 100 años han estado condicionados principalmente por el acceso a unas energías relativamente baratas y fáciles de administrar, que se han centrado de forma casi exclusiva en el petróleo. El fácil acceso a la energía ha dado lugar a una carrera de crecimiento de la producción en todos los ámbitos que ha hecho posible, entre otras cosas, que la población mundial se haya duplicado en los últimos 50 años. I estos dos factores: disponibilidad de energía sin límites y crecimiento poblacional desmesurado, han dado lugar al mayor nivel de consumo jamás conocido.

Si nos centramos en nuestra historia reciente, es difícil imaginar un futuro sin crecimiento económico, sin consumo desbocado. Pero la finitud de los recursos se acabará imponiendo y los humanos tendremos que esforzarnos en afrontar los nuevos retos. Habrá que imaginar nuevas formas de producción, de reciclaje, de uso racional de bienes de consumo, de comunicación, de desplazamiento, de relación… que nos permitan mantener un nivel de vida que cubra nuestras necesidades físicas y emocionales sin destruir el sustrato que nos da sustento. Tendremos que agudizar el ingenio para vivir bien, aunque la desmesura económica, basada en el crecimiento exponencial de la producción y el consumo, deje de crecer.

Y las herramientas que nos pueden servir para afrontar el reto de un futuro sin crecimiento material pueden ser, entre otras, la redistribución de la riqueza mediante el reparto del trabajo y un cambio de mentalidad que nos permita centrar nuestras ilusiones en bienes de consumo menos ligados a la materia y más relacionados con valores éticos y sociales, que nos permitan crecer como individuos sin perder la noción de pertenencia a una colectividad.

En la sociedad actual, el trabajo es el motor de casi todas nuestras realidades. Sin trabajo no se puede concebir nuestra existencia. Incluso las personas que no trabajan, por diversos motivos, subsisten gracias al trabajo de los demás. Por ello el trabajo debería ser lo más sagrado en una sociedad tan compleja y evolucionada como la nuestra. Los ciudadanos, los poderes políticos, los sindicatos, los trabajadores y los sectores empresariales, habríamos de realizar un esfuerzo sin límites hasta conseguir que ninguna persona sea condenada a la privación de trabajo, aunque para ello tengamos que recurrir a diversas formas de reparto y redistribución que puedan conllevar disminuciones de horarios y de salarios para los trabajadores, y reducción de márgenes de ganancias para las empresas.