NOTA DEL AUTOR

NOTA

En ningún caso nos responsabilizamos de las decisiones que pueda tomar cualquier lector, aunque se haya inspirado en los contenidos de este blog. Las decisiones que tomen los lectores serán enteramente suyas, así como los perjuicios y beneficios que se desprendan de sus actuaciones.




jueves, 2 de octubre de 2014

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS? (2ª entrega)

¿Y AHORA QUE HACEMOS CON NUESTROS AHORROS?
(2ª entrega)


4-Invertir en fondos de inversión de renta fija.
Aunque se trate de renta fija no están libres de riesgo, con las bajadas de la prima de riesgo su rentabilidad es más bien baja.

Para acceder a ellos hemos de suscribir participaciones en uno o varios fondos de estas características. No están cubiertos por los fondos de garantía de depósitos.

Para recuperar el capital hemos de retirar las participaciones y en el momento de hacerlo pueden presentar ganancias o pérdidas respecto al precio que pagamos por ellas inicialmente. No fluctúan tanto como la renta variable pero no están exentos de riesgo.


5-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta fija.
Básicamente son como los anteriores, pero no se pueden retirar hasta que cumplamos la edad de jubilación, solo se recuperan excepcionalmente, antes de la jubilación, en caso de enfermedad grave o muerte del titular.

Tienen la ventaja de que se deducen de la declaración de la renta, y nos pueden devolver cantidades considerables que nos hayan retenido por IRPF.

De todas formas cuando nos jubilemos y rescatemos el fondo, entero o por plazos, tendremos que contribuir por ellos como si se tratase de ingresos actuales. No están protegidos por el fondo de garantía de depósitos. No se pueden rescatar antes de la jubilación pero si podemos cambiar de un fondo de pensiones a otro, incluso podemos pasarlo a un fondo de pensiones de renta variable u otras modalidades que existen en el mercado.


6-Invertir en renta variable, directamente en acciones de bolsa.
En la situación actual, con el Ibex 35 aún lejos de sus máximos históricos y con la rentabilidad de los depósitos y renta fija en cotas bajas, aún resulta atractivo invertir en renta variable de la bolsa española. Pero ojo, hay que escoger bien las acciones a comprar, acciones de calidad a precios bajos, que tengan una buena relación precio beneficio (PER), que repartan dividendos todos los años, que no presenten un endeudamiento excesivo y con un precio actual alejado de sus máximos históricos.

Comprar directamente acciones de bolsa no es difícil, pero resulta algo trabajoso y presenta riesgos notables debido a las continuas fluctuaciones que experimenta la bolsa, por lo que antes de iniciarse en esta forma de inversión conviene documentarse bien durante algún tiempo para saber el terreno que pisamos y poder evaluar el riesgo y las oportunidades a las que nos enfrentamos.

Este tipo de inversión, a largo plazo es de los más rentables, pero nadie nos puede garantizar el nivel de pérdidas o ganancias que vamos a tener en un momento dado.


En la próxima entrega:
7-Invertir en fondos de inversión de renta variable.
8-Invertir en fondos de pensiones vinculados a renta variable.
9-Invertir en un pequeño negocio individual.

No hay comentarios: